Aún falta una semanita para ver de nuevo a mi chiquitín… Ya hay ganas, jejeje. Aunque así igual me da tiempo a arreglar lo de las fotos y os lo enseño…
Es genial la fase en la que estoy ahora. Noto todos los movimientos de mi enano. Antes sólo las patadas, pero ahora todos. Noto cuando se va de un lado y “me encoge” la barriga por ahí, cuando aparece de nuevo y se me “levanta”. Es que es tan surrealista… Pero es la mejor sensación del mundo. Dicen por ahí que no se empieza a querer al bebé hasta que no te acostumbras a él una vez nacido; entonces no sé cuánto lo voy a querer después, porque ahora ya me parece imposible poder quererlo más. Hasta en los peores momentos es capaz de provocarme una sonrisa, sólo con hacerse notar. Uy, que ñoña estoy hoy…
Me da penita pensar que dentro de muy poquito ya no va a estar en la barriguita… (y miedo pensar por dónde tiene que salir… jeje) Así que intento disfrutar a tope de ella, aunque eso implique pasarme horas mirandome la barriga en plan boba, para ver cómo tiembla cuando el peque se menea. Ya digo que es surrealista, pero…